domingo, 22 de septiembre de 2013

En un dia "depre" cualquiera.

¿Alguna vez te ha sucedido que te levantas triste, desanimada y peor aun, sin ninguna razón aparente? Pues, yo tuve uno de esos días recientemente. Uno de mis defectos (creo que el más grande de todos) es razonar en extremo. A veces es una virtud porque me previene de muchas situaciones perjudiciales, pero la mayoría de las veces es un defecto porque me atormento a mi misma pensando en cada una de las “posibles razones o motivos” por los cuales haya sucedido o no, cierto evento en mi vida. Obviamente, ese día que amanecí depre, no fue la excepción. Pensé y pensé…¿Por qué me siento triste si todo va bien? ¿Qué pasa conmigo? Llegue a la conclusión de que no tenía razones biológicas ni personales que justificaran mi estado anímico.
A media tarde, revisando en Twitter conseguí esta frase que me tocó el corazón: “¿Estás triste? Busca otra persona triste y consuélala. Encontrarás alegría.” R. Tazore.

De inmediato vino a mi mente una hermana en Cristo que conocí en una convención de Damas y que fue diagnosticada con Leucemia. Calculo que ella debe tener unos 32-35 años de edad aproximadamente. Es joven, casada, sierva de Dios y con tres hijos pequeños. Recuerdo que su amiga, quien dio a conocer su caso, decía que sus hijos oraban diciendo: “Dios no nos dejes sin mamá…” Fue un momento paralizante. ¿Cómo una mujer bajo esa situación podía estar tranquila, maquillada, arreglada, como si no le estuviera sucediendo nada? Comprendí que cuando quito mi foco en mi YO y lo dirijo hacia otra persona que esté pasando por situaciones verdaderamente preocupantes, mi alegría regresa como por arte de magia!
Culminé mi día depre orando por esa madre-esposa que necesita un milagro urgente, reconociendo que grandes maravillas ha hecho Dios en mi vida y mi gozo debe permanecer estable siempre sin importar si mi mundo se cae a pedazos.

Si hoy estás depre, mira a alguien que tiene más razones para estarlo y ora por esa persona. Te sentirás renovada, alegre y agradecida.

@Lilimusical

martes, 10 de septiembre de 2013

Miss Virtuosa

Para nadie es un secreto que en Venezuela están las mujeres más bellas del mundo. El hecho de haber ganado dos Miss Universos seguidos, da fe de esto. Pero, ¿Qué te parecería si Osmel Sousa y Donald Trump cambiaran las reglas del Miss Venezuela y el Miss Universo, respectivamente? Ahora en vez de buscar mujeres 90-60-90, altas y de larga cabellera, deciden aceptar sólo mujeres con exceso de belleza INTERIOR. ¿Te lo imaginas? Yo no, hasta hace tres días que fui nominada como Miss Virtuosa en la noche especial de la XXV Convención de Damas realizada en Barquisimeto. Mas de 15 congregaciones de la Iglesia de Cristo a nivel nacional e internacional, fueron representadas por su grupo de Damas en este magnifica convención. Hubo varias nominaciones entre ellas: Miss Simpatía, Miss Valiosa, Miss Sonrisa, Miss Virtuosa, etc

La actividad se realizó con la intención de demostrarnos que nuestra belleza externa de nada vale si no poseemos cualidades que hermoseen nuestro interior. Las bandas con las categorías nominadas fueron colocadas al azar a todas las damas presentes. No se seleccionó ganadora, puesto que ya todas lo somos al haber sido predestinadas por nuestro Señor Jesucristo para formar parte de su pueblo. Sin embargo, estoy convencida de que Dios hizo que obtuviéramos la banda idónea para cada una de nosotras. No fue casualidad que yo haya obtenido la banda como Miss Virtuosa justamente cuando durante estos últimos días he meditado en las características de la mujer virtuosa de la que se hace mención en Proverbios 31, ¿cierto?

Mujer, te animo a nominarte para el nuevo Miss Venezuela. Dios, el Osmel Sousa celestial, está listo para coronarte. ¿Cuál banda te gustaría obtener?



“Engañoso es el encanto y pasajera la belleza; 
la mujer que teme al Señor es digna de alabanza.” 
Prov. 31:31 (NVI)

@Lilimusical

viernes, 23 de agosto de 2013

Nadie sabe lo que tiene hasta que lo nota

 Navegando en internet, conseguí la imagen de un anillo que me enamoró a primera vista. Tenia el símbolo del infinito y decía “Forever” (por siempre). Me pareció que resumía todo lo que yo quería en una sola palabra y en un solo objeto:  Felicidad infinita. En cuanto vi ese anillo me dije a mi misma: ¡Debo comprarme uno, urgentemente! Al rato, noté algo particular, me dí cuenta que en realidad YA LO TENIA! Pero no me había dado cuenta.  Hace como 7 años, mi abuela me regaló un anillo que tenía dos óvalos que al  estar unidos se asemejan al símbolo del infinito. Desde hace más de un año, lo llevo puesto todos los días. En realidad es el único anillo que me gusta usar porque es delgado ya que todos los demás me dan calor por ser gruesos. Mis alumnas siempre me decían que era el símbolo del infinito pero nunca les presté atención, hasta ahora.
En fin, en un mismo día me dí cuenta de que lo que tanto anhelaba…ya lo tenía y desde hace años! La gente suele decir: nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde; pues yo ahora digo, nadie sabe lo que tiene hasta que lo nota.
A veces es necesario detenerse a ver lo que ya tenemos para apreciarlo y darle el valor que se merece. Eso gratitud hacia la vida y hacia Dios.














Revisa a tu alrededor, seguramente tienes tesoros que ni siquiera habías notado.

@Lilimusical

viernes, 9 de agosto de 2013

Cierro un ciclo y abro otro

¡Cuán difícil es para el ser humano aprender a cerrar ciclos importantes en sus vidas! A veces es tan doloroso, que se hace prácticamente imposible llevar a cabo esa  tarea. Y el hecho de no saber lo que viene después, empeora más la situación. Recientemente me ocurrió algo interesante, como sabrán soy docente de música, y en este tiempo de vacaciones trabajo dictando un curso de “Creatividad Musical” junto a mi papá y otros instructores. El lunes 5 de agosto fue la culminación del curso que iniciamos el 17 de Julio. Pero ese mismo día, con muy pocas horas de diferencia, iniciamos ese mismo curso pero en otro lado de la ciudad.  Fue muy emotivo despedirnos de un grupo que en tan sólo ocho clases se adueñó de nuestros corazones, y justo ese mismo día, tener la primera clase con la “nueva familia” que tendremos en las próximas ocho clases. Llevamos 18 años trabajando en la Academia de música, y creo que nunca nos había coincidido un cierre y un inicio el mismo día. Experimentamos nostalgia por el grupo anterior y emoción por el grupo nuevo. Pero definitivamente, fue un día maravilloso.


Si a veces nos cuesta cerrar ciclos felices  y aceptar que todo es pasajero y efímero, cuanto más nos costará cerrar ciclos dolorosos que han dejado heridas en nuestros corazones. Creo que la forma más sabia de enfrentar esos momentos es abriéndose a la posibilidad de lo nuevo. Es difícil creer en lo que no se ve, pero considero que duele más aferrarse a algo que aunque en algún momento lo tuvimos en nuestras manos, ya se ha esfumado. Nunca sabremos lo que hay a la vuelta de la esquina  a menos que estemos dispuestos a cruzar la cuadra. ¡Vale la pena intentarlo!

@Lilimusical

Foto del grupo que despedimos...

lunes, 24 de junio de 2013

Desconectate del Mundo y Conectate a Dios

Si existe algo que necesito todos los días, a parte del oxigeno, es el internet. Sé que eso nos pasa a casi todos. El mantenernos “conectados” se ha convertido en algo imprescindible en estos últimos tiempos. Hemos descuidado el fascinante arte de socializar en persona para hacerlo ahora de forma virtual. Valoramos más un “retweet”, un “me gusta”, un “email” o un “new follower” que una sonrisa, un abrazo, una carta escrita a mano y una amena conversación cara a cara. La tecnología en vez de acercarnos nos ha distanciado de las cosas verdaderamente importantes; sobre todo, de Dios. Ya no tenemos tiempo para orar, aprender más de su sabiduría; en fin, ya no tenemos tiempo para conectarnos con nuestro Creador.
Pero te has preguntado, ¿Por qué preferimos el maravilloso mundo del ciberespacio, en vez del mundo celestial? Yo si, y creo que he hallado la respuesta. Preferimos conectarnos a las redes sociales porque LAS CONOCEMOS BIEN, sabemos sus beneficios y además, nos sentimos apoyados por una gran comunidad de usuarios. No estamos solos en las redes sociales, tenemos amigos y seguidores.
La verdad es que todos tenemos un vacío del tamaño de Dios. Y si no lo buscamos de tal forma que lleguemos a CONOCERLO BIEN, intentaremos llenar ese vacío de diversas formas: internet, vicios, malas amistades, etc. Todos estamos tras la búsqueda del secreto de la felicidad. Todos queremos sentirnos completos y satisfechos. Por tal motivo, probamos mil cosas y lamentablemente, ninguna resulta útil porque en realidad lo que necesitamos es conocer a Dios.
De la misma forma en la cual hace un tiempo nos animamos a abrir nuestros perfiles en Facebook y Twitter; así mismo, debemos poner interés en conocer a Dios. El mismo nos lo dijo, hace muchos años:
“Entonces ustedes me invocarán, y vendrán a mí en oración y yo los escucharé. Me buscarán y me encontrarán, porque me buscarán de todo corazón.” Jeremías 29:12-13

La humildad y rendición son fundamentales para aprender a conectarnos con Dios. Búscalo en la intimidad de tu corazón, Él está esperando que le envías la solicitud de amistad. Hazlo y te aseguro que cuando lo CONOZCAS, te sentirás más satisfecho y feliz que cuando te hacen mención en twitter! Ya yo abrí mi cuenta en el Facebook celestial y tú?

Liliana Henriquez


Observa este video y responde la pregunta final...









sábado, 8 de junio de 2013

Sufro - Acepto - Me rindo

Hoy fue un dia glorioso, uno de esos días en los que Dios se luce en todo su esplendor. A nosotras, las mujeres de la Iglesia de Cristo en Punto Fijo, nos regaló una reunión maravillosa en la cual pudimos desahogarnos y compartir las situaciones que nos afligían  Yo tuve el honor de dar la clase y este fue el mensaje que compartí con las chicas...

Si hay algo que trata de evitar el ser humano a toda costa es el dolor. No nos agrada sufrir, por ninguna razón. Pero ¿Qué tal que detrás del sufrimiento haya un gran propósito? ¿Lo has pensado? Evaluémoslo en tres etapas:
1. SUFRO: No hay necesidad de explicar qué es sufrir, ya lo hemos experimentado en algún momento de nuestra vida. Pero veamos ahora con otros ojos. Dios permite el dolor para que crezcamos moral y espiritualmente. De la misma forma en que El hiere, El sana. ¡Vean ahora yo soy único! No hay otro Dios fuera de mí. Yo doy la muerte y devuelvo la vida, causo heridas y doy sanidad. Nadie puede librarse de mi poder” Deuteronomio 32:39
Todo sufrimiento trae una lección oculta y es nuestro deber buscarla y aprenderla, aun cuando nos veamos tentados a decir como la Madre Teresa de Calcuta: “Sé que Dios no me dará nada con lo que yo no pueda, pero quisiera que no me tuviese tanta confianza”
La mayor decepción que le podemos hacer a Dios es no haber crecido en medio del dolor y dejarnos llevar por los lamentos.

2. ACEPTO: Tengo que aceptar que a veces Dios actúa de formas extrañas que mi mente no comprende. Veamos el ejemplo de la mujer cananea (Mateo 15:21-28). Ella se le acercó a Jesús para pedirle que curara a su hija. A esta petición, Jesús dio 3 extrañas respuestas: no le respondió ni una sola palabra, le dijo que había sido enviado a ayudar a otros (al pueblo de Israel) y le hizo creer que no era digna del “pan de los hijos”. Pero aun así, la mujer insistió porque sabía quién era Él y Jesús también sabía quién era ella. Al ver que aprobó el examen de fe, le dijo: ¡Mujer que grande es tu fe! Que se cumpla lo que quieres.
Cuando Dios pronuncia esas palabras, podemos estar seguros de que hemos pasado la prueba. El usa un método para probar nuestra fe: Se ubica a Sí mismo en un lugar donde parezca fuera de nuestro alcance momentáneamente. En ese momento es cuando vemos los problemas amontonados. La combinación de “PROBLEMAS + UN DIOS APARENTEMENTE AUSENTE” tiende a desanimarnos y es allí cuando debemos ser persistentes aumentando nuestra fe hasta que Dios diga: ¡Grande es tu fe! Que se cumpla lo que quieres.

3. ME RINDO: Debo aceptar la disciplina de la incertidumbre y rendirme a los pies de Dios y Su Voluntad. Él ha creado una balanza de certidumbre-incertidumbre en cada uno de sus siervos, con el fin de probar nuestra obediencia. Dios nos da certeza sobre nuestra Salvación pero no sobre el mañana.

Esa forma sorpresiva de actuar de Dios, es lo que nos hace confiar en El completamente, y es lo que le da ese toque de aventura y emoción a la vida cristiana. Si Dios fuera predecible, nuestra vida sería monótona y frustrante. No necesitaríamos fe. En cambio, necesitamos rendición ante los planes de Dios. Debemos estar seguros de que si Él nos lleva hacia cierto punto, El mismo se encargará de movernos de allí. Mientras tanto, nos gozamos en un Dios que nunca se ha equivocado ni ha llegado tarde jamás.

Finalizamos la clase con esta canción. Presta atención a la letra.

En resumen: En la intimidad de tu corazón, identifica la lección que Dios quiere que aprendas de ese sufrimiento por el cual El te ha permitido pasar. Acepta que El tiene sus maneras para resolver las cosas, tus caminos no son Sus caminos. Nuestro deber es confiar ciegamente en El, así como lo hizo la mujer cananea. Y finalmente, rindete ante Sus pies y acepta la disciplina de la incertidumbre. Pon tu confianza en Dios y El al ver tu fe te dirá: GRANDE ES TU FE, QUE SE CUMPLA LO QUE QUIERES.

Liliana Henríquez 

viernes, 31 de mayo de 2013

ME DECLARO ADICTA

Es sorprendente cómo lo simple de la vida se puede volver tan transcendental y vital para un ser humano. Cuando nos llega a gustar algo se convierte en nuestra mayor obsesión o mejor dicho, nuestra adicción. Hay muchos ejemplos que podemos nombrar: el internet, la comida, los videojuegos, el cine, el amor, el trabajo, los estudios, entre otros. En mi caso, me confieso adicta al “do, re, mi, fa, sol, la, si”…la música es mi droga. ¿Haz notado como solo 7 notas musicales pueden cambiar tu estado de ánimo totalmente? ¡Es prácticamente un milagro! Puede que te sientas triste en algún momento, pero si escuchas una canción con buen ritmo y “pegajosa” puede alegrarte en cuestión de minutos, o por lo menos durante el tiempo que estás tarareando la canción.


Despierto, leo, oro, pienso, me baño, escribo, trabajo y duermo escuchando  música. La música para mi lo es todo, es un arte que permite la expresión de nuestros sentimientos y considero que ha sido el instrumento que Dios ha usado para hablar conmigo. Es común escuchar que "Dios habita en todas partes" y que usa distintos medios para comunicarse con nosotros, y la música es definitivamente uno de ellos! Siempre hay una frase de una canción que contesta alguna de mis oraciones, levanta mi ánimo y me hace sentir acompañada.

La música nos ofrece una variedad tan amplia que puede satisfacer hasta los más exquisitos gustos. Es necesario conocerse bien y saber el tipo de necesidad que tenemos para saber qué clase de música nos puede ayudar a cubrirla. En lo particular, prefiero escuchar música Gospel o Cristiana cuando necesito sentirme cerca de Dios, Baladas cuando me siento “romanticona”, Instrumental cuando necesito concentrarme para leer, orar o estudiar,  Salsa y merengue cuando tengo ganas de bailar y Pop cuando necesito mantener mis niveles de energía altos. No escucho Vallenatos porque me deprimen y Rock pesado tampoco, porque me estresan. Como toda droga, hay que saber que cantidad y que tipo de droga debemos administrarnos para sentir esa sensación alucinógena que anhelamos experimentar.


Quizás el hecho de haber nacido en un hogar de músicos y trabajar en este campo, ha hecho que valore cada vez más este arte. Pero lo que sí se con certeza es que la llevo tatuada en mi piel y comparto la opinión de Andrea Bocelli en su canción…yo vivo por ella.

@Lilimusical